Extraido del diario ABC / MARIO S. GUILLÉN
El grupo Renault quiere penetrar con fuerza en el prometedor mercado ruso y de los antiguos países soviéticos. Si en febrero de este año formalizaba la entrada con un 25% del capital en Avtovaz, el primer fabricante de automóviles del gigante euroasiático presentó sus proyectos para este gigante industrial, en el que tendrá que lidiar con el Gobierno ruso, que posee la participación mayoritaria.
El representante de Renault en la Avtovaz, Yann Vincent, aseguró que a su nueva participada, dueña de la conocida marca Lada, «le beneficiará la crisis debido a los bajos precios de sus vehículos».
Precisamente es en el segmento «low cost» en el que el primer fabricante ruso (23,5% del mercado nacional) tiene una mayor penetración, con algunos modelos que, como el Lada Classic, recuerdan a los tiempos del Telón de Acero.
Renault pretende, gracias a esta experiencia, aumentar su importancia en el creciente segmento del bajo coste, si bien Vincent recordó que «por debajo de 4.000 euros es difícil vender coches si queremos que tengan “lujos” como las ventanillas eléctricas». En principio, la apuesta de Renault por el fabricante ruso (que supuso una inversión de 1.000 millones de dólares) no pondrá en peligro el futuro de las fábricas españolas de la compañía, (en Palencia, Valladolid y Sevilla), ya que en la factoría ex soviética se construirán coches de la marca Lada y el exitoso Dacia Logan, aunque dentro de unos años no se descarta hacer también Renault.
Los principales mercados a los que se orienta serán los de Rusia y países ex soviéticos, mientras que las fábricas españolas venden la gran mayoría de sus vehículos en Europa occidental.
Pero no sólo a hacer coches baratos quieren dedicarse los franceses, sino a implementar la productividad de la gigantesca planta de Togliatti, en la estepa rusa. Avtovaz cuenta con 105.000 empleados (más de diez veces más que, por ejemplo, Seat), fabricó 736.000 vehículos en 2007 (un 57% del total del país) y tuvo un beneficio antes de impuestos de 632 millones de euros. Es decir, la empresa rusa tiene una productividad claramente mejorable, que Renault espera mejorar aportando su «know how» y mejorando a sus proveedores. El objetivo es hacer 1,2 millones de vehículos para 2012.
La crisis afecta
Por su parte, Yann Vincent aseguró que las ventas de octubre no se esperan muy malas para Renault, que calcula que venderá un 8% menos de vehículos este año por la caída de los mercados emergentes. La empresa reconoce que la restricción del crédito está afectando a su negocio, al impedir comprar con préstamos sus vehículos tanto a los comerciales encargados de ponerlos en el mercado como a los potenciales compradores. Por ello, el fabricante intenta ahora sobre todo «dar apoyo» a estos agentes para dinamizar el mercado.
Hasta un 80% de las compras de vehículos en Europa se financian, por tan sólo un 40% en Rusia.
Por su parte, los representantes de Avtovaz anunciaron que han llegado a un acuerdo con la gasista semipública Gazprom a través del Gobierno ruso para la fabricación de vehículos impulsados por gas natural.








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