Tras su operación con Dacia, Renault busca el liderazgo en coches «low cost» con su entrada en la rusa Avtovaz

27 10 2008

Extraido del diario ABC / MARIO S. GUILLÉN

El grupo Renault quiere penetrar con fuerza en el prometedor mercado ruso y de los antiguos países soviéticos. Si en febrero de este año formalizaba la entrada con un 25% del capital en Avtovaz, el primer fabricante de automóviles del gigante euroasiático presentó sus proyectos para este gigante industrial, en el que tendrá que lidiar con el Gobierno ruso, que posee la participación mayoritaria.

 

 

El representante de Renault en la Avtovaz, Yann Vincent, aseguró que a su nueva participada, dueña de la conocida marca Lada, «le beneficiará la crisis debido a los bajos precios de sus vehículos».

 

Precisamente es en el segmento «low cost» en el que el primer fabricante ruso (23,5% del mercado nacional) tiene una mayor penetración, con algunos modelos que, como el Lada Classic, recuerdan a los tiempos del Telón de Acero.

 

Renault pretende, gracias a esta experiencia, aumentar su importancia en el creciente segmento del bajo coste, si bien Vincent recordó que «por debajo de 4.000 euros es difícil vender coches si queremos que tengan “lujos” como las ventanillas eléctricas». En principio, la apuesta de Renault por el fabricante ruso (que supuso una inversión de 1.000 millones de dólares) no pondrá en peligro el futuro de las fábricas españolas de la compañía, (en Palencia, Valladolid y Sevilla), ya que en la factoría ex soviética se construirán coches de la marca Lada y el exitoso Dacia Logan, aunque dentro de unos años no se descarta hacer también Renault.

 

Los principales mercados a los que se orienta serán los de Rusia y países ex soviéticos, mientras que las fábricas españolas venden la gran mayoría de sus vehículos en Europa occidental.

 

Pero no sólo a hacer coches baratos quieren dedicarse los franceses, sino a implementar la productividad de la gigantesca planta de Togliatti, en la estepa rusa. Avtovaz cuenta con 105.000 empleados (más de diez veces más que, por ejemplo, Seat), fabricó 736.000 vehículos en 2007 (un 57% del total del país) y tuvo un beneficio antes de impuestos de 632 millones de euros. Es decir, la empresa rusa tiene una productividad claramente mejorable, que Renault espera mejorar aportando su «know how» y mejorando a sus proveedores. El objetivo es hacer 1,2 millones de vehículos para 2012.

 

La crisis afecta

 

Por su parte, Yann Vincent aseguró que las ventas de octubre no se esperan muy malas para Renault, que calcula que venderá un 8% menos de vehículos este año por la caída de los mercados emergentes. La empresa reconoce que la restricción del crédito está afectando a su negocio, al impedir comprar con préstamos sus vehículos tanto a los comerciales encargados de ponerlos en el mercado como a los potenciales compradores. Por ello, el fabricante intenta ahora sobre todo «dar apoyo» a estos agentes para dinamizar el mercado.

 

Hasta un 80% de las compras de vehículos en Europa se financian, por tan sólo un 40% en Rusia.

 

Por su parte, los representantes de Avtovaz anunciaron que han llegado a un acuerdo con la gasista semipública Gazprom a través del Gobierno ruso para la fabricación de vehículos impulsados por gas natural.





Algunas marcas low cost no sólo resisten a la crisis, crecen con ella.

24 10 2008

Ikea, por poner un ejemplo, resiste a la crisis. Vive un ejercicio dorado. A pesar de la crisis, sus muebles de nombre impronunciable siguen cautivando a los consumidores.

Ni la recesión y la caída del Ibex 35 ni el pánico generalizado en cuestiones económicas afectan a la cadena, que ha registrado un crecimiento en la facturación del 19 por ciento según Cinco Días y que espera crecer un 42 por ciento en volumen de ventas en 2008 según Europa Press.

Además de alfombras Urdum, los ciudadanos también comen más pizzas a domicilio y más menús en las hamburgueserías. En plena oleada de despidos, McDonald’s aumentó este verano su plantilla en 4.000 trabajadores y sólo en el Reino Unido.

Mientras, Yahoo! anuncia un caída brutal en sus resultados y despidos, las fabricantes de chips promueven ERES que reducen entre un 6,5 y un 15 por ciento su número de trabajadores y hasta Microsoft se podría ver obligada a reducir sus previsiones para lo que queda de 2008.

El gasto en novedades tecnológicas de los ciudadanos se reduce frente al ejercicio anterior, el sector en España presentará un crecimiento cero según las estimaciones de la patronal y los campos en alza dentro de este mercado son aquellos más cercanos a la filosofía low cost que marca el día a día de, por ejemplo, Ikea, como es el caso de los nano-PC’s.





Por necesidad o por oportunidad, El Corte Inglés se sube al carro del low cost con la marca “Aliada”

20 10 2008

Extraído de La Vanguardia, artículo de AINTZANE GASTESI - 19/10/2008

La reacción de El Corte Inglés para plantar cara a la caída del consumo no se ha hecho esperar. El pasado jueves irrumpió en las estanterías de sus supermercados una nueva marca propia, Aliada, que se suma a las que ya tenía el grupo en sus diferentes establecimientos: Corte Inglés en los centros comerciales e Hipercor en los hipermercados.La nueva marca significa además un cambio de estrategia del grupo que preside Isidoro Álvarez, pues tanto en la gama de productos como en los precios toma posiciones en un segmento equivalente al de los supermercados descuento. Frente a sus propias marcas, un litro de leche entera de la marca Aliada cuesta 0,70 euros, por 0,82 que vale el de la marca Hipercor y 0,85 que se paga la marca Corte Inglés.
Aliada se aproxima, pues, a los clientes de establecimientos como Dia o Lidl, los grandes beneficiados junto con las denominadas marcas blancas, de la contención del gasto por parte de los consumidores. Un estudio reciente de la consultora de consumo Nielsen advertía que en los ocho primeros meses del presente año la cuota de mercado de las marcas blancas ha aumentado 2,7 puntos y que el 33% de los productos vendidos en los comercios de más de 100m2corresponde ya a la marca blanca.
De momento, El Corte Inglés ha puesto en el mercado 200 referencias, que ya ha anunciado que duplicará en breve. El catálogo incluye una amplia gama de productos básicos, como leche, embutidos, conservas y lejía a precios muy por debajo de la media del mercado. Toda una novedad en un grupo en el que el factor precio siempre ha quedado relegado a un segundo plano, por detrás del prestigio y la calidad.

La nueva política liga con la tradición de las grandes empresas de distribución europeas, como la británica Tesco, que ha desarrollado tres líneas de marca propia, que incluye la básica, la premium y la low cost. Un modelo que, en cambio, no ha triunfado hasta ahora en el mercado español. Fuentes del sector recuerdan la aventura de Caprabo, que lanzó en el 2004 su segunda marca propia, Alcosto, cuyos productos promocionaba como “de primera necesidad y con los precios más económicos del mercado”.
Ya en la presentación de los resultados anuales el pasado 31 de agosto, los directivos de El Corte Inglés preveían un ejercicio 2008 “con muchas dificultades“. Aunque en aquella ocasión, hace poco más de mes y medio, ni siquiera apuntaron el lanzamiento de la nueva marca para sortear la crisis del consumo que, según fuentes del sector, empieza a hacer mella en algunos operadores.
Aunque la estrategia de El Corte Inglés ha sido la más agresiva, la mayoría de las empresas de distribución de alimentación están tomando medidas para esquivar la crisis. Por ejemplo, Suma Supermercados, del grupo Miquel Alimentació, ha lanzado su campaña Imbatible, que se compromete a “mantener los precios más bajos cada día del año”. Por su parte, los hipermercados Carrefour anuncian esta semana una promoción en que la segunda unidad de cualquier producto tiene un 70% de descuento.

En el extremo opuesto, se encuentra la cadena Mercadona, cuya marca propia Hacendado se ha consolidado entre las mejores en relación calidad-precio y las más apreciadas por los consumidores. La firma valenciana no hace ofertas ni promociones y se jacta de “mantener una línea constante de precios que ha funcionado muy bien en los buenos tiempos y, de momento, sigue funcionando”, según fuentes de la empresa. La actual crisis del consumo pondrá a prueba el modelo en un entorno altamente competitivo marcado por las constantes ofertas en el sector.

 





Vida Low Cost: La crisis acelera la demanda de productos y servicios “low cost”

13 10 2008

Un año atrás no hubiéramos imaginado una portada de la revista “Time Out” dedicada a la vida low cost, y tampoco al prestigioso 3 estrellas Michelin Santi Santamaría hablándonos de “El low cost llega a los restaurantes” en una doble página del Magazine de “La Vanguardia“.

Algo está cambiando. Quizás todavía vemos cierta confusión con la utilización del término low cost. Low cost no significa barato. Tampoco significa descuento. Escribe Santamaría que el restaurante de 1 estrella “El Chaflán” de Madrid ofrece un 30% de descuento en sus almuerzos. ESO NO ES LOW COST. Eso es una maniobra para evitar que un restaurante de estas características esté vacío al mediodía. Pero no es low cost: el comensal acabará pagando -con descuento incluído- cerca de 100€.

En Time Out cuentan el caso de los OUTLETS. Esa podríamos llamarla una versión low cost de la moda, ya que no sólo salda ropa de temporadas anteriores, es que la fabrica ad hoc para su venta en outlets.

En cuanquier caso, la crisis remueve bolsillos y… conciencias.





El grupo francés Decathlon está desarrollando una nueva cadena de tiendas “low cost” para abaratar el precio de sus productos. Esta nueva cadena podría llamarse Toboggan y se pondría en marcha en España tras su éxito en el mercado francés.

7 10 2008

A través de Toboggan la empresa quiere hacerse hueco en un mercado cada vez más competitivo en un momento de crisis mundial. Además. el interés de la cadena en España está demostrado ya que este mismo año inauguró un centro logístico en Barcelona que pretende ser su sede para todo el continente.

Más info sobre Toboggan en http://www.toboggan.fr